LA HUNGRIA DE 1100 AÑOS

Los 1100 años de Hungría en la cuenca de los Cárpatos abundaban en importantes acontecimientos históricos. Mientras que en otros lugares más afortunados este largo período permitió el lujo de la continuidad, aquí la historia destruyó muchas cosas. Sin embargo, las épocas que se sucedieron no pasaron sin dejar huellas: así hay cosas que descubrir incluso de los tiempos previos a la conquista de los magiares. Es aquí donde se descubrieron unos de los restos más antiguos del hombre prehistórico y también vestigios de pueblos que vivían en este lugar antes de nuestra era, en particular de los ávaros y de la época del Imperio Romano que se extendía hasta el Danubio y comprendía la mitad del actual territorio del país.

A lo largo de la historia del pueblo magiar, las diferentes épocas arquitectónicas -la romanicay gótica, renacentista, barroca, neociásica y el estilo centroeuropeo por exelencia, el llamado "secession" (varíante centroeuropea del modernismo) han dejado recuerdos merecedores de atención. La historia tormentosa del antiguo reino húngaro independiente, del país dominado por los otomanos y del Estado que al cabo de la dominación de los Habsburgo terminó volviéndose una monarquía dualista, esta historia se la puede seguir en sus huellas conservadas en numerosos museos, cascos viejos de ciudades históricas o ruinas de castillos construidos en lo alto de las rocas. Para volver a vivir esta historia como experiencia propia no bastarían otros 1100 años.

Desde luego el turista no dispone de mucho tiempo, por eso para tener una idea le bastaría hacer algunas excursiones, por ejemplo, a Székesfehérvár, antigua ciudad de coronación y de sepultura de los reyes de Hungría, o a la Fortaleza de Visegrád, centro de la Hungría renacentista construida en lo alto de una roca romántica, o a Esztergom, antiguo sede real hoy centro de la vida católica, a Pécs que guarda el mayor número de monumentos de la época de la dominación otomana, al Oeste de Hungría que supo conservar, tal pequeños islotes de la paz, sus ciudades y villas en medio de las vicisitudes de la historia (en particular Sopron, Koszeg y Szombathely) o quizás a Debrecen, la Roma de los protestantes húngaros. Y todavía no hemos hablado de Szentendre, villa de artistas y bohemios, ni de Fertod y sus conciertos de música clásica en el antiguo palacio ducal, ni del mayor Festival de verano al aire libre en Szeged, ni de la antigua región vinícola de Tokaj.

Esta lista sólo puede dar unas sugerencias para aprovechar al máximo el poco tiempo de que se disponga, pero está lejos de ser completa: pues ni siquiera hemos mencionado los tres puntos de mayor atractivo: Budapest, el lago Balaton y la especie de estepa llamada puszta en medio de la Gran Llanura húngara.El Lago Balaton que tiene 72 km de largo, un ancho medio de 3 km y una profundidad media de apenas 3 metros, es uno de los mayores lagos de agua dulce de Europa.


La puszta no sólo es famosa por su peculiar paisaje de protección ecológica, sino también por sus hermosos caballos y la virtuosidad de sus jinetes. El amor de los húngaros por los caballos remonta a la época de la migración del pueblo magiar que llegó a la cuenca de los Cárpatos desde las estepas de la región de los Urales.

Tiene asimismo mucho interés ver a los famosos tiros húngaros.

Regresar Arriba

 

 

LA HOSPITALIDAD

Hungría no es un país grande pues en horas de poco tráfico (que son muy raras) se la puede atravesar en coche en dirección nortesur en 4 a 5 horas, en dirección este-oeste en 6 a 7 horas aproximadamente. Los grandes aviones, después de pasar la frontera, llegan a Budapest en 20 a 25 minutos como máximo desde cualquier dirección. Aunque la superficie del país no supera los 93.000 km cuadrados, es fácil encontrarlo en el mapa. Sin embargo no siempre y no para todos queda muy claro si es un país en el corazón mismo de Europa - como les gusta decir a los húngaros - o en el Este de Europa, como suelen ubicarlo muchas veces al gran disgusto de los propios maguiares. Es cierto que Hungría se encuentra en el mismo centro del continente europeo que se extiende desde los Vrales hasta el Océano Atlántico.

En este punto del continente sólo desde hace poco tiempo existe la hospitalidad "voluntaria": es que nadie en Hungría considera como una forma del turismo internacional la breve y devastadora visita de los tártaros hace 750 años, ni la estancia de 150 años de los otomanos que empezó hace 550 años, ni la "cohabitación" con los austríacos que existía bajo varias formas hasta la I Guerra mundial y tampoco la "visita" de los rusos que duró 5 decenios y que acaba de terminar.Como el turismo ya no es política, también los húngaros opinan que las estrellas deben designar preferentemente el grado de confort y la calidad de servicios de un hotel o un restaurante y no la fidelidad a cierta ideología.

Hay que decir sin embargo que en esto también hay cierta exageración de parte de los húngaros. No es que sobreestimen algún hotel sin fundamento y los miembros de las grandes cadenas internacinales como el Hyatt, el Novotel, el Hilton, el Penta, el Kempinsky y otros no lo merezcan. Al contrario, la exageración reside en que estos hoteles fueron construidos en los puntos más hermosos y con el mejor panorama como si querían añadir una estrella de más a las que indican el grado de confort.

Los precios de hoteles en Hungría son un 10 a 20 por ciento más bajos que en otros lugares de Europa. Y esto vale tanto para los hoteles de primera categoría como para los románticos "paradores" que vienen conquistando en estos últimos años los primeros puestos de preferencia, o también para el alojamiento en casas particulares en la ciudad o en el campo y naturalmente para los campings siempre completos.El turista puede encontrar pues el alojamiento adecuado a sus posibilidades

Regresar Arriba

 

 

LOS BAÑOS TERMALES

Los geólogos húngaros son los investigadores más desdichados del mundo. Durante muchos decenios venían explorando la tierra con el objetivo de encontrar petróleo, pero su esfuerzo quedaba generalmente sin resultado. Exploraron el país sistemáticamente pero en vez de descubrir petróleo, hallaron agua termal que además de ser caliente, tiene efectos curativos. Con las aguas termales de Hungría se curan muchos tipos de enfermedades, en particular enfermedades ginecológicas, de las articulaciones y de los órganos de locomoción.

El sol húngaro es tan rico en aguas termales que hasta se podría decir que Hungría es un poder marítimo sin que tenga la más mínima superficie de playa: es que su mar, este mar termal, se esconde bajo sus tierras. Se puede confundir a un húngaro al preguntarle ¿dónde quedan los mejores baños termales? Es que la respuesta correcta sería: en todas partes en Hungría. En Budapest hay varios hoteles y baños con aguas termales de efectos curativos. El efecto natural del agua está aprovechado para diferentes tratamientos medicales. No todos los tratamientos pueden realizarse en un solo lugar. A veces se necesita viajar para recibir tratamientos especiales, pero viajar -como lo hemos dicho - no es un problema en Hungría: todos los balnearios son accesibles con coche en tres horas como máximo.

En la región del Lago Balaton la localidad de Héviz es el balneario más conocido y con más tradición. En la Gran Leanura, cerca de la famosa Puszta húngara, es Najclúszoboszló que atrae el mayor número de bañistas que quieren curarse, en el Sur de Hungría, en la región de carácter mediterránea de los grandes vinos, Harkány y Zalaltaros son los lugares más frecuentados, mientras que en el Oeste de Hungría, cerca de la frontera con Austria, los efectos curativos de las aguas termales de Balf se complementan con los de su puro aire subalpino.

Pero no se vaya a pensar que el descubrimiento de los efectos curativos de las aguas medicinales húngaras es una astucia de la propaganda turística de los últimos tiempos. Lo es el ritmo del descubrimiento y del aprovechamiento de las fuentes termales. La vida balnearia en Hungría no es una innovación del hombre moderno. Hungría conoció la primera gran época de los baños bajo la dominación otomana que fue seguida por una larga pausa. Ya en el último tercio del siglo pasado se construyeron los primeros establecimientos de los balnearios más conocidos de hoy que convirtieron Hungría en uno de los grandes centros balneológicos de Europa.

El agua que existe desde los tiempos prehistóricos, la costumbre de los baños enraizada en varias culturas y las mejores tradiciones curativas junto con el confort y hasta el lujo de los hoteles de hoy constituyen el principal atractivo del turismo balneario de Hungría.

Regresar Arriba

 

 

 

VACACIONES EN HUNGRIA

Durante largo tiempo los húngaros se quejaban de que sólo se les conocía por la famosa puszta y sus jinetes, su música y danza folklórica de ritmos vertiginosos, por sus platos picantes y por el Lago Balaton. La situación no ha cambiado mucho, pero sí el modo de pensar de la gente: ahora ya no se tiene vergüenza de atraer a los turistas con estos tópicos archiconocidos para poder hacerle conocer luego otros valores y curiosidades.

Por eso el Lago Balaton, el mayor lago de agua dulce de Europa, sigue siendo el mayor atractivo para los que quieren recrearse durante sus vacaciones. Las aguas poco profundas del lago se calientan rápidamente, por eso aquí la alta temporada turística dura desde mediados de junio hasta a veces finales de septiembre. Muchas familias con niños vienen a pasar aquí las vacaciones porque en la orilla sur del lago la poca profundidad de las aguas permite hasta a los más pequeños bañarse con toda tranquilidad. Además, como se prohibió el uso de las lanchas, el lago se convirtió en uno de los paraísos de yachúng y de windsurfing más tranquilos de Europa Existen otras posibilidades de deporte como el tenis, el golf, la equitación y de noche se puede probar suerte en los casinos.

Por otra parte, los alrededores del lago Balaton constituyen una de las regiones vinícolas más importantes de Hungría. Sin embargo, el Lago Balaton no es toda Hungría y Hungría no es sólo el lago. Por ejemplo, las lanchas prohibidas en el lago pueden encontrar un terrena excelente en el Danubio o en el Tisza, otro río grande que atraviesa el país, Quienes prefieren pasar las vacaciones en un lugar menos frecuentado y más íntimo, pueden ir junto al lago de Velence y a quienes no les gusta el gran calor, les recomendamos las montañas de aire más fresco. También pueden sentirse a gusto en Hungría los turistas que están hartos ya de los veraneos excesivamente "civilizados": es que existen aún regiones donde los pioneros del turismo "verde" pueden montar sus carpas en medio de la naturaleza casi intacta.

Los paisajes preferidos en este sentido son las regiones de los montes a Borzsóny, Mátra y Pilis en el Norte, el Parque Nacional del Hortobágy y las orillas del sinuoso río Tisza en la Gran Llanura, las colinas de la provincia de Zala, al Sur del lago Balaton o los pueblos de la silenciosa montaña de Mecsek en el Transdanubio.

Como en todas partes del mundo, también en Hungría los precios son más ventajosos y las vivencias más interesantes según vayamos alejándonos de los lugares de recreo más frecuentados.

Regresar Arriba

 

 

EL TURISMO EN TORNO A LOS CONGRESOS

La rama de más rápido desarrollo del turismo es la relacionada con los congresos.Celebraron en Hungria sus congresos entre otros los cancerólogos, los inmunólogos, los historiadores o los expertos del turismo del mundo.

Los participantes dicen que los congresos organizados en Hungría son diferentes de otros del mismo carácter, porque además de la buena organización de los desplazamientos de los frecuentemente 4,000 ó 5.000 huéspedes y el nivel de los servicios prestados - que en estos casos son 10 mínimo que se exige - , pueden gozar de un ambiente agradable y acogedor y guardan un recuerdo inolvidable de los programas turísticos que complementan el programa profesional del congreso.

Regresar Arriba

 

 

Siguiente Página

 



- La Hungría de 1100 años
- La Hospitalidad
- Los Baños Termales
-Vacaciones en Hungría
- El Turismo en torno a los Congresos
- Cultura y Diversiones
- La Gastronomia
- La Verdadera Bebida
- Hungría al Natural
- Recuerdos de Hungría