CULTURA Y DIVERSIONES

Nos hemos referido ya a las dificultades de comunicación que tienen los húngaros por su lengua prácticamente desconocida en otros países. Por eso los húngaros sienten mucho que sólo un reducido número de gente puede disfrutar de las obras maestras de su literatura. Se podria pensar que quizás para contrabalancear esta desventaja nacieron en estas tierras tantos músicos, cantantes, compositores, danzantes, pintores y escultores, conocidos en el mundo entero.

Al mismo tiempo, frecuentemente visitan Hungría artistas extranjeros y contribuyen a asegurar la continuidad y el equilibrio de los programas de conciertos y exposiciones a lo largo de todo el año. Entre las manifestaciones culturales el acontecimiento más importante lo constituye el Festival de Primavera de Budapest que se organiza cada año a finales de marzo.

En cuanto a las diversiones, hay posibilidades para todos los gustos. desde los virtuosos de los auditorios hasta los "Paganinis" gitanos de los restaurantes, desde las estrellas de ballet hasta las bailarinas de los bares nocturnos, y desde los artístas de moda de las galerías de arte hasta los retratistas de las calles y de los balnearios que son, en la mayoría de los casos, alumnos de escuelas superiores de arte, todos ellos forman parte del calor local de Hungría. Entre las numerosas posibilidades de diversión y los programas culturales hay muchos de los que pueden disfrutar incluso los extranjeros que no hablan la lengua.

El edificio del Teatro de la ópera Estatal donde hay funciones durante el verano también, tiene un especial interés arquitectónico. Otros programas que atraen muchos aficionados a la música son los conciertos organizados en el antiguo palacio ducal de Fertod donde Haydn trabajó durante largos años como compositor de la corte de los duques de Esterházy, y los conciertos de Beethoven organizados en el parque del palacio de Martonvásár donde el gran compositor estuvo varias veces.

Los conjuntos de ballet húngaros actúan más bien, al igual que las orquestas, sobre todo en invierno, pero frecuentemente tienen representaciones también durante la alta temporada turística. Junto al Festival de Primavera de Budapest, siempre tiene mucho éxito el Festival de Verano de Szeged, hermosa ciudad en la orilla del río Tisza.Hungría abunda en museos, exposiciones colecciones de especial interés que presentan obra maestras del folklore y de las artes plástícas.

En cuanto a las diversiones, últimamente se viene llamando Budapest como Las Vegas de Europa. Desde luego es una exageración, pero es cierto que existen varios casinos elegantes en la capital, así como numerosos locales nocturnos que atraen a sus clientes con sus interesantes juegos de luces y las guapas chicas de sus cuerpos de ballet.

 

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LA GASTRONOMIA

Comenzamos esta breve introducción a la cocina húngara con un aviso: es que los platos húngaros tradicionales - conociendo los criterios de las dietas modernas - no son recomendables a los que no disponen de una voluntad de hierro. Porque las tentaciones de la cocina húngara pueden destruir en un abrir y cerrar los ojos toda una filosofía gastronómica desarrollada y entrenada durante largos años y con mucho trabajo.

Los extranjeros al probar los platos húngaros por vez primera están aún influidos por los prejuicios y esperan una comida picante y difícil de digerir. Además, al reconocer en el menú nombres de platos conocidos, piensan en los sabores agradables pero algo neutros que les quedaban familiares hasta entonces. Sin embargo, estarán sorprendidos por la armonía de sabores nuevos y la invención de los cocineros húngraros que son tan individualistas al crear sus platos como los húngaros en general en todas las cosas. Los más emprendedores se atreven a dejar los caminos conocidos por senderos de platos de nombres intraducibles y sólo familiares para los indígenas.

Entre los platos húngaros más famosos mencionamos la auténtica sopa de pescado, preparada con la carne y las entrañas de varios pescados, cebolla, verduras y pimentón, especie por excelencia de la cocina húngara. La sopa debe ser espesa y de un color bermejo. Se sirve hirviendo y muy picante, por eso hay que comerla con mucho cuidado y tener al alcance de la mano pan y bebida - preferentemente vino húngaro - en cantidad suficiente para poder con su fuerza. Otro plato típico es el pollo estofado en salsa de pimentón que se sirve acompañado con pequeños floquis. Este plato tiene una variante suavizada con crema de leche agria.Los platos preparados de esta manera bien sea de carne de cerdo, buey, ternera o de cordero, se llaman "paprikás" ("en salsa de pimentón").

En vez de darles las recetas de otros platos típicos, les invitamos a probarlos en los mismos restaurantes de Hungría. Al hablar de las costumbres de comer, también tenemos que añadir la música cíngara que, podríamos decirlo así, en Hungría forma parte de la cubierta, del mismo modo que el tenedor, el cuchillo, el plato o la servilleta.

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LA VERDADERA BEBIDA

Al hablar de los platos típicos, también tenemos que decir algunas palabras de los vinos húngaros. Se dice que los vinos húngaros acompañan muy bien los diferentes platos en muchas regiones el vino sustituyó antaño hasta el agua potable Quien beba vino, debe contar con los "cuatro grados" de su efecto inmediato: el primer litro de vino produce alegría. Los más prudentes no suelen beber más.

Pero quienes en su gran alegría continúan bebiendo, pronto volverán a ser melancólicos y empiezan filosofar. Quienes tampoco en este momento dejan de beber, conocerán el tercer grado, la violencia impetuosa. El riesgo reside en que quien ha llegado a este estado, tiene la impresión de que podría continuar bebiendo hasta que quiera. Se dice que generalmente sólo se recuerda de los tres primeros grados. En cambio, es preciso recordar los nombres de vinos húngaros que merece la pena probar y beber con sobriedad.

Las regiones vinícolas más importantes y de largas tradiciones son: Tokaj, Eger, Sopron, Szekszárd, los montes Villány al sur del país, sin olvidar la región del lago Balaton, conocida por sus vinos blancos. Dichas regiones producen sobre todo vinos de montaña. Los aficionados al vino blanco, producido por cepas de tierras arenosas, deben catar los vinos de la Gran Llanura.

Quienes hasta entonces sólo bebían vinos caros, estarán confundidos en relación con los vinos húngaros. En efecto, el vino, incluso el de mejor calidad, es muy barato en Hungría: se trate del famoso Szürkebarát, del Bikavér, del Szamorodni, del Leányka o del Kékfrankos. El litro de vino, hasta el de mejor calidad, cuesta entre los 200 y 300 forintos.

Está claro que a este precio vale la pena comprar toda una colección -o beberla inmediatamente - para poder decir al regresar que también se gastó bastante dinero en vino.

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HUNGRIA AL NATURAL

Hungría es pobre en recursos naturales- Hungría es rica en recursos naturales.
Dos criterios radicalmente diferentes, pero verdaderos. Hungría no posee muchos árboles, minerales o aceite, pero si se trata de herencia natural , es un extraordinario rico país en Europa, desde la flora primaveral y la fauna han sido preservadas en un número de praderas , pantanos, llanuras, bosques y pasturas que han quedado todas intactas Es por eso que este relativo pequeño país ha preparado la declaración de aproximadamente 300 áreas nacionales protegidas.

El objetivo de conservación profesional de la naturaleza no es solo la conservación, sino también el mejoramiento de estas áreas Mas áreas protegidas han sido y serán abiertas para todos los amantes de la naturaleza.

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RECUERDOS DE HUNGRIA

El verdadero viajero da un paseo, al menos una vez durante su estancia, también en el barrio comercial de la ciudad que visita para comprar algunos recuerdos para sí mismo y para su familia y sus amigos. En dos campos, los húngaros pueden significar un "peligro" para las portamonedas de los turistas muchas veces hipnotizados por los bajos precios. Pero no se debe pensar en los tradicionales recuerdos de viaje o en los servicios que se utiliza.

Se sabe que media Europa viene a Hungría para el tratamiento de sus dientes, y que los sastres húngaros hacen a medida trajes y vestidos de última moda. Y éstos son sólo dos entre los numerosos ejemplos. Es muy larga la lista de los servicios de los que vale la pena valerse en Hungría y va desde la reparación de los coches hasta la restauración de obras de arte. Otros compran aquí muebles antíguos, cuadros o alfombras. Hungría constituye un campo todavía inexplorado en este sentido.¿A dónde vale la pena ir?.

Se puede correr los rastros húngaros no solamente porque es posible que se descubra algo interesante a un precio barato, sino porque el ambiente es diferente: los rastros húngaros, en el mismo corazón de Europa, unen el atmósfera de las ferias occidentales con el de los bazares orientales. Es igualmente interesante ir a los grandes mercados donde se puede conseguir las especias y condimentos típicamente húngaros que, una vez regresados a su país, les harán recordar los momentos particularmente agradables de su viaje.

El otro extremo lo constituyen las tiendas del Centro. En ellas el turista extranjero suele comprar objetos de artesanía popular o vestidos que serán el símbolo nostálgico de los recuerdos budapestinos. En Hungría, en la mayoría de las tiendas se puede pagar con tarjetas de crédito. De este modo, cierta "seguridad financiera" del viaje está garantizada durante el viaje. Podernos decir con toda tranquilidad que cada vez más gente va conociendo Hungría, pero para muchos queda por descubrir de veras. Es pues exitante explorarla entre los primeros.

Quienes se dejan guiar durante su viaje por las curiosidades aquí mencionadas y otras muchas más, seguramente compartirán nuestra opinión según la cual:

HUNGRIA CONSTITUYE EL TESORO ESCONDIDO DE EUROPA.

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